Alberta rechaza la independencia: el 'no' supera el 60% de los votos en el referéndum
La consulta no vinculante impulsada por el Gobierno de Danielle Smith se salda con una derrota clara del secesionismo, en línea con lo que anticipaban todos los sondeos, aunque el 'sí' supera el 30% y mantiene viva la grieta con Ottawa.
Alberta dice 'no'. La provincia más rica del oeste canadiense rechaza en las urnas la vía hacia la independencia y el 'no' supera el 60% de los votos en el recuento que se cierra durante la madrugada española. El 'sí' se queda por encima del 30%, un suelo que los partidarios de la secesión presentan como una base para seguir presionando a Ottawa, pero que no se acerca a una mayoría.
El resultado encaja con las señales previas. El sondeo de Janet Brown para la CBC situaba en el 72% a quienes pensaban votar por seguir en Canadá; Research Co. elevaba el 'no' al 74% entre los votantes probables y Angus Reid, con la redacción exacta de la pregunta, dejaba la oposición en el 60%. La propia formulación de la consulta, que habla de 'iniciar el proceso' y no de independizarse sin más, es lo que estrecha el margen frente a lo que dicen las encuestas de pregunta directa.
La incertidumbre está en la cifra, no en el sentido del voto. Una participación baja, con el electorado contrario a la consulta quedándose en casa —el 56% creía, según Abacus Data, que el referéndum ni siquiera debía celebrarse—, puede inflar el porcentaje del 'sí' y acercarlo al 40%. Por eso la predicción se compromete con un 'no' por encima del 60%, no con el 70% que marcan los sondeos más favorables a la unidad.
Con la consulta resuelta, el debate se traslada a Edmonton y Ottawa: Smith, que la convocó como herramienta de presión sobre el reparto fiscal y la política energética, intenta capitalizar el tercio de votos secesionistas en su negociación con el Gobierno federal, en plena crisis de identidad nacional que va más allá de Quebec.
