Bruselas abre la puerta a retrasar la aplicación del grueso del Reglamento de IA prevista para agosto ante la presión de las grandes tecnológicas
La Comisión Europea estudia un aplazamiento o una aplicación gradual de las obligaciones que debían entrar en vigor el 2 de agosto, después de meses de quejas del sector por la falta de estándares técnicos.
La Comisión Europea da señales de que está dispuesta a retrasar o escalonar la entrada en vigor del grueso del Reglamento de Inteligencia Artificial, prevista para el 2 de agosto, ante la presión de las grandes tecnológicas y de parte de la industria europea, que advierten de que faltan los estándares y las guías técnicas para cumplir a tiempo.
El paquete que debía activarse en agosto incluye obligaciones para los modelos de propósito general y los sistemas de alto riesgo. Las compañías sostienen que aplicarlo sin las normas armonizadas listas generaría inseguridad jurídica y frenaría el despliegue de la IA en Europa justo cuando se acelera la competencia con Estados Unidos y China.
Bruselas insiste en que no renuncia al reglamento ni a su calendario político, pero la mera posibilidad de un margen adicional reaviva el choque entre quienes piden no diluir la primera gran ley de IA del mundo y quienes reclaman aire para las empresas.
