Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra, durante la rueda de prensa posterior a la decisión de tipos.
Andrew Bailey explica la decisión del Comité de Política Monetaria en la rueda de prensa del Banco de Inglaterra, en Londres.

El Banco de Inglaterra mantiene los tipos en el 3,75% por 6 votos a 3 y avisa de que sube el precio del dinero en noviembre si la inflación energética se filtra a los salarios

Huw Pill, Megan Greene y Catherine Mann repiten su voto a favor de una subida de 25 puntos básicos, como en julio, y Andrew Bailey endurece el mensaje un día después de que el IPC de agosto escale al 3,1%, sin llegar a comprometer un movimiento.

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El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra deja el tipo de interés oficial en el 3,75% en su reunión de septiembre, la misma decisión que en junio y julio, con una división de seis votos a favor de mantener y tres a favor de subir un cuarto de punto. Los disidentes son los mismos que hace siete semanas: el economista jefe Huw Pill y las consejeras externas Megan Greene y Catherine Mann, que consideran que el repunte de la energía tras el cierre de Ormuz amenaza con enquistarse en las expectativas de precios.

La decisión, que se anuncia a las 13:00 hora española, coincide con lo que anticipaban los 65 economistas consultados por Reuters entre el 4 y el 8 de septiembre, todos ellos partidarios de una pausa, y con la previsión de Oxford Economics y UBS de una votación 6-3. Los mercados, que en agosto asignaban una probabilidad de una de cada cuatro a una subida en esta cita, descuentan ahora en torno a 47 puntos básicos de endurecimiento hasta final de año, con el tipo oficial en el 4% en noviembre.

El comunicado introduce un giro restrictivo. Bailey reconoce que la inflación se ha alejado del objetivo del 2% después de que la Oficina Nacional de Estadística confirmara este miércoles que el IPC de agosto aceleró del 2,9% al 3,1%, su nivel más alto en cinco meses, con los carburantes subiendo un 23% interanual. Pero subraya que la subyacente se mantiene en el 2,6% y que los servicios no aceleran (3,4%), lo que le permite comprar tiempo. El riesgo de este escenario está en que dos de los seis partidarios de la pausa cambien de bando: bastaría para un 5-4 a favor de subir.

La reunión cierra una semana de bancos centrales marcada por la Reserva Federal de Kevin Warsh, que el miércoles subió los tipos por primera vez desde 2023 hasta la horquilla del 3,75%-4%. El Banco de Inglaterra evita seguir ese camino de inmediato, pero deja claro que la próxima reunión de noviembre, con nuevas proyecciones, es la cita en la que está dispuesto a actuar.

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