Christine Lagarde comparece ante la prensa en la sede del Banco Central Europeo en Fráncfort.

El BCE mantiene los tipos en el 2% pero endurece el tono y abre la puerta a una subida por el repunte del petróleo

Lagarde congela la facilidad de depósito por sexta reunión consecutiva, eleva la previsión de inflación y avisa de que el alza del crudo cambia el escenario.

El mantenimiento de tipos es muy probable; lo predictivo es el giro de tono hacia un sesgo restrictivo que abra la puerta a una subida.

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo deja sin cambios los tipos de interés y mantiene la facilidad de depósito en el 2%, en línea con lo que descontaban los mercados. La novedad llega en el mensaje: Christine Lagarde endurece el tono y, por primera vez en mucho tiempo, no descarta una futura subida si la escalada del petróleo sigue presionando los precios.

El giro responde al repunte de la inflación, que el organismo revisa al alza por el encarecimiento de la energía derivado de la tensión geopolítica en Oriente Próximo. El BCE, que llevaba meses en 'modo pausa' tras el ciclo de bajadas, se ve obligado a recalibrar su discurso ante un Brent cerca de máximos del año y unas expectativas de precios al alza.

Lagarde insiste en la dependencia de los datos y evita comprometerse con un calendario, pero el mercado interpreta el comunicado como un sesgo claramente más restrictivo. La presión política por el coste de las hipotecas vuelve a situar al banco central en el centro del debate económico de la eurozona.