
El bloque de Magdalena Andersson gana las elecciones suecas por la mínima, los Demócratas de Suecia se afianzan como segunda fuerza y los Liberales se quedan fuera del Riksdag
Los socialdemócratas rondan el 28% y su bloque suma una mayoría ajustada en torno a los 176-178 escaños de 349; el partido de Jimmie Åkesson supera el 20% y los Liberales de la coalición de Kristersson no alcanzan el 4% necesario para entrar en el Parlamento.
Suecia cambia de gobierno. El bloque de centroizquierda encabezado por la socialdemócrata Magdalena Andersson —Socialdemócratas, Izquierda, Verdes y Centro— gana las elecciones al Riksdag por un margen estrecho y logra una mayoría ajustada, en torno a los 176-178 escaños de 349, suficiente para desbancar al primer ministro conservador Ulf Kristersson, que gobierna desde 2022 en minoría con democristianos y liberales y con el apoyo parlamentario de los Demócratas de Suecia.
El resultado confirma la tendencia de los sondeos finales, que daban a los socialdemócratas alrededor del 28% (28,3% en la media de PolitPro) pese a su desgaste de las últimas semanas, y sitúan a los Demócratas de Suecia de Jimmie Åkesson como segunda fuerza, por encima del 20% y por delante de los Moderados de Kristersson (17,4%). La ultraderecha, que exigía entrar en el Gobierno con carteras propias tras la legislatura, se queda con el mejor resultado de su historia pero sin socios suficientes para gobernar.
La clave de la noche está en los Liberales: con un 3,5% en la media de encuestas, el partido cae por debajo del umbral del 4% y se queda fuera del Riksdag, lo que hunde las opciones aritméticas del bloque de derechas, que en el mejor de los escenarios rondaba el 45,6% de los escaños según las últimas proyecciones. Los colegios electorales cierran a las 20:00 y la televisión pública SVT publica su sondeo a pie de urna a esa hora; el recuento se prolonga hasta bien entrada la noche.
La incertidumbre es real: Novus dejaba la distancia entre bloques en apenas 2,6 puntos (50,3% frente a 47,7%) mientras Verian para SVT la ampliaba a unos ocho, y una décima arriba o abajo de los Liberales cambia el reparto de escaños. Si la ultraderecha supera con claridad a los Moderados, Åkesson reclamará ser el interlocutor de la derecha en la próxima legislatura.
