
El delegado del Gobierno en Ceuta, Pérez Triano, dimite y admite que la alerta del CNI sobre el salto del 30 de julio llegó a la Delegación
La renuncia se produce doce días después de la de su jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, y a las puertas de la comparecencia de Grande-Marlaska en el Congreso; Pérez Triano reconoce por primera vez que el aviso de los servicios de inteligencia entró el 29 de julio, aunque sostiene que no llegó a su mesa.
Miguel Ángel Pérez Triano presenta su dimisión como delegado del Gobierno en Ceuta y pone fin a siete semanas de desgaste desde la entrada masiva del 30 de julio. En su comparecencia reconoce que la alerta del CNI sobre la concentración de migrantes en la frontera entró en la Delegación el día 29, un extremo que hasta ahora había negado, y mantiene que la información no le fue trasladada a tiempo por su equipo.
La salida completa el recorrido abierto el 11 de septiembre con la renuncia de su jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, que en su carta de despedida afirmó haber avisado personalmente al delegado. La desclasificación parcial de los informes de inteligencia dejó a Pérez Triano sin margen: los registros de llamadas sitúan una conversación de once minutos entre Sanz y un agente del servicio la tarde anterior al salto.
Interior encaja la dimisión el mismo día en que Marruecos vota y con la segunda movilización de PP y Vox en Ceuta ya convocada. El ministro del Interior evita hablar de cese y agradece la gestión del delegado, pero la oposición interpreta la renuncia como la admisión implícita de un fallo de coordinación y anuncia que mantendrá la petición de comparecencia de Fernando Grande-Marlaska ante la Comisión de Interior.
