
El G20 financiero arranca en Asheville sin comunicado conjunto y solo pacta reforzar la transparencia de la deuda soberana
La fricción por los aranceles de Washington y el pulso con China impide un texto común en la primera jornada de la reunión que preside el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
La reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 abre su primera jornada en Asheville (Carolina del Norte) sin un comunicado conjunto y con la transparencia de la deuda soberana como único punto de consenso explícito. La presidencia estadounidense, que ejerce el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sitúa en el centro de la agenda el crecimiento global, la reducción de los desequilibrios y la resiliencia de las cadenas de suministro.
El choque por la política arancelaria de Washington y las tensiones con China lastran las opciones de un texto único, en una cita a la que Estados Unidos llega marcando el paso y presionando además en el frente de las sanciones. Varias delegaciones evitan comprometerse con un lenguaje común sobre comercio, lo que rebaja las expectativas de la declaración final prevista para el cierre de la reunión mañana.
El formato reducido de acuerdos deja la foto habitual de un G20 dividido, capaz de avanzar en cuestiones técnicas como la transparencia de la deuda de los países en desarrollo, pero incapaz de cerrar filas en los asuntos que más dividen a sus miembros.
