
El Gobierno contesta por escrito a Junts, acepta estudiar la rebaja fiscal a pequeños propietarios y deja el decreto de vivienda para el Consejo de Ministros del martes 29
Moncloa descarta convocar hoy un Consejo extraordinario pese a la presión del caso Maricarmen y prioriza atar los siete votos de Puigdemont antes de aprobar un decreto que después debe convalidar el Congreso.
El Gobierno responde este viernes a la carta que Junts envió a Ferraz hace dos semanas con sus condiciones para el decreto de vivienda. En la contestación, el Ministerio de Vivienda y el PSOE aceptan abrir la puerta a las bonificaciones fiscales para inquilinos y pequeños arrendadores que reclaman los posconvergentes, pero no concretan porcentajes ni aceptan, por ahora, el traspaso de competencias en materia de ocupación.
Moncloa descarta convocar hoy el Consejo de Ministros extraordinario que Sumar pedía para aprobar el texto de inmediato y lo emplaza a la reunión ordinaria del martes 29 de septiembre. La lógica socialista es la misma de los últimos meses: no llevar al BOE un decreto que después pueda tumbar el Congreso por el veto cruzado de Junts y Podemos, como ocurrió con el escudo antidesahucios que habría protegido a Maricarmen.
Junts valora la respuesta como «un primer paso» pero evita comprometer su voto hasta ver el texto definitivo. Sumar, BNG y ERC critican el retraso y acusan al PSOE de someterse al «chantaje» de Puigdemont, mientras las asociaciones de inquilinos mantienen las movilizaciones convocadas para el fin de semana.
La predicción se apoya en tres señales: la previsión publicada de llevar el decreto al Consejo de la próxima semana, la confirmación de que el PSOE estudia las propuestas de Junts y espera responder «en las próximas horas», y la prioridad socialista de asegurar la convalidación antes de aprobar. El principal riesgo es que Moncloa ceda a la presión de la calle y convoque el Consejo extraordinario hoy mismo.
