El panel de cotizaciones del Palacio de la Bolsa de Madrid durante una sesión marcada por la cautela.

El IBEX 35 cae y cierra cerca de los 19.300 puntos, lastrado por las tecnológicas y a la espera del IPC, aunque el alivio del crudo frena el retroceso

El selectivo español retrocede en una sesión de cautela previa al dato adelantado de inflación de junio, penalizado por el castigo a los valores ligados a la tecnología por el encarecimiento de los semiconductores, mientras la relajación del precio del petróleo amortigua las caídas.

Predicción de cierre orientativa (banda de 19.300 puntos) condicionada por la pugna entre el castigo a las tecnológicas y el alivio del crudo.

El IBEX 35 cierra este lunes a la baja, en el entorno de los 19.300 puntos, después de partir de los 19.425 de la sesión anterior. El selectivo abre la semana con tono de cautela, condicionado por las dudas que han resurgido en torno a los valores tecnológicos por el fuerte encarecimiento de los semiconductores.

Los inversores se mantienen a la espera del dato adelantado del IPC de junio que el INE publica esta misma semana y que abre una intensa tanda de referencias de inflación en la eurozona —Alemania, Italia, Francia y Portugal— antes del dato agregado. La incertidumbre sobre la senda de precios y sobre los próximos pasos del Banco Central Europeo pesa sobre el ánimo del mercado.

La relajación del precio del petróleo, con el Brent estabilizado en torno a los 73 dólares tras la distensión en Ormuz, actúa como contrapeso y evita un castigo mayor a un parqué en el que los valores energéticos y bancarios sostienen el índice frente a la presión de los tecnológicos.