Los equipos de extinción rematan el perímetro del incendio a los pies de los Mallos de Riglos, en Huesca, al caer la tarde.

El incendio de Las Peñas de Riglos queda controlado y regresan los cerca de mil evacuados mientras 2026 se confirma como el peor año de incendios por superficie quemada, con más de 265.000 hectáreas

El giro del tiempo previsto por la Aemet y el refuerzo de medios permiten fijar el perímetro del fuego de Huesca, el último gran foco descontrolado tras estabilizarse Niebla; el balance del año ya supera todas las marcas históricas.

Escenario probable basado en la evolución de los focos activos y el cambio de tiempo anunciado por la Aemet.

El incendio declarado en el entorno de Las Peñas de Riglos, en la comarca oscense de la Hoya, pasa este lunes a controlado tras varias jornadas descontrolado que obligaron a desalojar a cerca de un millar de vecinos de las localidades cercanas a los Mallos. La bajada de temperaturas y el descenso del viento que anticipa la Agencia Estatal de Meteorología dan el respiro que necesitaban los equipos de extinción para cerrar el perímetro y autorizar el regreso escalonado de los evacuados.

El de Riglos era el último gran fuego fuera de control después de que el sábado se diera por estabilizado el incendio de Niebla (Huelva), que arrasó más de 38.000 hectáreas y del que ya han vuelto a casa sus más de 400 desalojados. Aun así, los servicios autonómicos mantienen decenas de focos activos, con Castilla y León de nuevo como la comunidad más castigada.

El contexto convierte la noticia en histórica: con los datos que manejan el Ministerio y el sistema europeo EFFIS, 2026 se consolida como el peor ejercicio por superficie calcinada desde que hay registros, por encima de las 265.000 hectáreas, con el incendio de Navaluenga (Ávila) como el mayor jamás contabilizado en el país. El fin de la ola de calor no cierra la temporada, pero sí ofrece la primera tregua real del verano.