Surtidor de gasolina con precios elevados en una estación de servicio de Estados Unidos
Un conductor reposta en una gasolinera de Estados Unidos, donde la gasolina tira al alza del IPC de septiembre.

El IPC de EE UU escala al 3,7% en septiembre por la gasolina y la subyacente se queda en el 0,2% mensual

El dato confirma un repunte energético sin contagio al resto de precios y aleja una subida de tipos de la Fed en su reunión del 28 de octubre.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) publica a las 14.30, hora peninsular, que los precios al consumo en Estados Unidos suben un 0,6% en septiembre y elevan la tasa interanual al 3,7%, desde el 3,4% de agosto. La subyacente, sin energía ni alimentos, avanza un 0,2% mensual y se mantiene alrededor del 2,4-2,5% interanual.

Es el escenario que descuenta el consenso: los analistas atribuyen casi todo el salto a la gasolina, con precios récord en septiembre por la crisis de Ormuz, y estiman un alza de la energía cercana al 5,5% en el mes. El nowcast de la Fed de Cleveland apunta en la misma dirección, con un 3,6% general y un 2,4% subyacente.

La clave para los mercados está en la subyacente: una décima más (0,3%) bastaría para reactivar las apuestas de una subida de tipos en octubre, hoy en torno a una de cada cuatro tras el débil dato de empleo de septiembre. Con un 0,2%, Wall Street lee que el shock es energético y no se traslada a servicios.

La incertidumbre es moderada: el componente energético es volátil y una sorpresa al alza en vivienda o servicios cambiaría la lectura. Pero el grueso de las señales apunta a un dato general caliente con una subyacente contenida.

¿Crees que esta noticia se cumplirá?