Trabajadores del sector servicios en un centro logístico estadounidense.
El sector servicios sostiene el pulso de la economía estadounidense pese al enfriamiento del empleo.

El ISM de servicios de EE. UU. rebota por encima de 51 en agosto, aleja el fantasma de la recesión y afianza la apuesta por un recorte de la Fed el 16 de septiembre

El indicador de actividad del sector servicios vuelve a zona de expansión tras meses de debilidad y refuerza el escenario de una bajada de tipos en la próxima reunión de la Reserva Federal.

Escenario probable dado el patrón reciente del indicador; el registro exacto y su lectura de mercado pueden variar.

El índice ISM de servicios de agosto se sitúa en torno a 51,3 puntos, de nuevo por encima del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción, y sorprende ligeramente al alza frente a lo esperado por el mercado. El dato confirma que el mayor componente de la economía estadounidense resiste pese al enfriamiento del empleo y la presión de los aranceles sobre los precios.

Los subíndices de nueva actividad y de empleo repuntan, mientras el de precios pagados se mantiene elevado, un recordatorio de que las tensiones inflacionistas no han desaparecido del todo. Aun así, la lectura despeja los temores a una recesión inminente que habían agitado a los inversores en las últimas semanas.

La combinación de crecimiento que aguanta y mercado laboral que se ablanda encaja con el guion que descuenta Wall Street: un recorte de un cuarto de punto en la reunión de la Reserva Federal del 16 de septiembre. El billete estadounidense cede posiciones y la rentabilidad de la deuda a dos años afloja a la espera de la batería de datos de precios de la próxima semana.

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