
El PCE subyacente de julio se mantiene pegado al 2,9% y enfría las apuestas de recorte de la Fed en septiembre
El indicador de inflación preferido por la Reserva Federal apenas cede en la antesala de Jackson Hole, mientras la segunda estimación del PIB confirma el vigor del crecimiento estadounidense en el segundo trimestre.
El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente de julio se mantiene anclado en torno al 2,9% interanual, según el dato que publica esta tarde la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos. La lectura, todavía por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, refleja una inflación resistente en servicios que no termina de dar tregua.
El mismo paquete de datos incluye la segunda estimación del producto interior bruto del segundo trimestre, que se revisa al alza y confirma una economía que crece a buen ritmo pese a los tipos elevados. La combinación de crecimiento sólido e inflación pegajosa da munición a quienes defienden que la Fed no tiene prisa por bajar el precio del dinero.
Con estos números sobre la mesa, los mercados mantienen las probabilidades de un recorte en la reunión del 16 de septiembre en torno a una de cada tres, lejos de descontarlo como seguro. Todas las miradas se giran ya hacia Jackson Hole, donde el presidente de la Fed, Kevin Warsh, pronuncia el viernes su primer discurso clave al frente del banco central.
