
El pico de la ola de calor se traslada al valle del Ebro, que roza los 41 grados, mientras el suroeste respira la primera tregua
La AEMET desplaza este martes el epicentro del calor extremo al nordeste peninsular, con máximas de 40 a 41 grados en el Ebro y avisos activos entre las 13:00 y las 21:00, a la vez que el valle del Guadalquivir baja de los avisos rojos.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene este martes la ola de calor, pero desplaza su epicentro hacia el nordeste: el valle del Ebro, las depresiones del interior de Cataluña y el interior de Mallorca rozan los 40 y 41 grados, mientras los valles pirenaicos se quedan en torno a 36-38. Los avisos por altas temperaturas se concentran en la franja central del día, entre las 13:00 y las 21:00.
El suroeste peninsular, que días atrás soportó las máximas más altas con termómetros cerca de los 44 grados en el Guadalquivir, encara en cambio la primera tregua, con un descenso lento e irregular que empieza por el oeste y el Cantábrico. Aun así, las noches tropicales persisten en el Mediterráneo y el sur, lo que mantiene la fatiga térmica y el riesgo de incendios en niveles altos.
La propia agencia sitúa a partir de mañana un alivio más general, con la entrada de aire algo más fresco por el noroeste que rebajará de forma progresiva los avisos, aunque sin poner fin de golpe a un episodio cálido que se prolonga ya más de una semana.
