El quinto encierro de San Fermín se alarga con los peligrosos José Escolar y deja una carrera sucia con varios heridos
Los astados de la ganadería abulense, de encaste Albaserrada, se descuelgan y provocan una de las carreras más largas y accidentadas de la feria, con corredores atendidos por contusiones y sustos por asta.
El quinto encierro de los Sanfermines, con toros de José Escolar Gil, se salda con una carrera larga, sucia y peligrosa por las calles del casco viejo de Pamplona. La ganadería abulense, de origen Albaserrada, arrastra fama de astados serios y descolgados, y su comportamiento provoca sustos, montones y varios corredores atendidos a lo largo del recorrido.
La carrera, que arranca a las ocho de la mañana desde los corrales de Santo Domingo, se prolonga por encima de los tres minutos por la tendencia de estos toros a separarse de la manada y a rezagarse, lo que multiplica el riesgo en el tramo de la calle Estafeta y en la entrada a la plaza. Los servicios sanitarios trasladan a varios heridos, con el temor a alguna cornada siempre presente en una ganadería de este perfil.
El pronóstico contempla el escenario más probable dado el encaste, aunque un encierro de José Escolar también puede resolverse rápido si los animales corren agrupados; de ahí que la incertidumbre siga siendo alta.
