Fachada del Palacio de las Salesas Reales, sede del Tribunal Supremo, en Madrid.
La fachada del Palacio de las Salesas, sede del Tribunal Supremo, en una mañana gris de otoño en Madrid.

El Supremo cierra el plazo de alegaciones con menos de una veintena de nacionalizados personados y la suspensión del voto de los 'nietos' llega intacta a la recta final del 29-N

La Sala Tercera recibe los escritos de la Abogacía del Estado, el despacho de Garzón y unos pocos afectados, pero no levanta hoy la cautelar: el voto de unos 160.000 españoles por la ley de Memoria Democrática sigue en suspenso a cinco semanas de las urnas.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

El plazo de alegaciones fijado por la Sala Tercera del Tribunal Supremo sobre la suspensión del voto de los nacionalizados por la llamada 'ley de nietos' se cierra hoy con una personación muy escasa: menos de una veintena de afectados con abogado y procurador, además de la Abogacía del Estado y los recurrentes. La cautelar sigue en pie y el alto tribunal no se pronuncia hoy sobre el fondo.

El escenario es el que anticipan los propios afectados. El abogado del despacho del exjuez Baltasar Garzón, que se persona con tres casos, admite que las trabas burocráticas y los plazos ajustados han impedido sumar más españoles residentes en el extranjero, y asume que sus clientes no podrán votar el 29-N: el Constitucional, dice, "era la única vía posible".

Esa vía se cerró ayer. El Tribunal Constitucional inadmitió por diez votos a dos el recurso de amparo del Defensor del Pueblo por considerarlo prematuro y devolvió el debate al Supremo, que ya el 12 de octubre había rechazado levantar la suspensión al entender que el interés general de un censo correcto pesa más que el de cada votante. El Gobierno discute incluso la cifra: el Supremo habla de 163.020 personas y el Ejecutivo, de 168.896.

Por qué es probable: el auto de la Sala Tercera dio solo cinco días hábiles para personarse, con publicación en el BOE, el Tablón Edictal y los consulados, y la propia defensa de los afectados reconoce que apenas ha podido reunir casos. La incertidumbre está en la cifra exacta de personados y en si la Abogacía del Estado pide una resolución urgente antes de la campaña; lo que no se espera hoy es una decisión que devuelva el voto.