Estados Unidos e Irán sellan el alto el fuego definitivo y acuerdan reabrir el estrecho de Ormuz
Washington y Teherán cierran el texto final del pacto de paz con la mediación de Catar y Pakistán; Netanyahu mantiene suspendidos los ataques de Israel y el crudo afloja.
Estados Unidos e Irán dan por cerrado el principio de acuerdo que pone fin a cien días de guerra: ambas delegaciones aprueban los "puntos finales" del pacto y abren la puerta a la reapertura del estrecho de Ormuz, clausurado por Teherán durante la escalada. Catar y Pakistán ejercen de mediadores y sostienen un alto el fuego todavía frágil.
Benjamin Netanyahu confirma que Israel mantiene suspendidos sus ataques sobre territorio iraní, aunque evita hablar de tregua permanente. Donald Trump cancela los bombardeos que había anticipado y presenta el entendimiento como un triunfo diplomático a las puertas de la cumbre del G7.
La señal de desescalada se traslada de inmediato a los mercados: el Brent retrocede más de un 3% y las bolsas recogen con alzas la expectativa de paz. Persisten las dudas —los negociadores han cambiado de posición varias veces durante las conversaciones— y cualquier repunte de tensión puede dinamitar el acuerdo, de ahí que el desenlace siga abierto.
