
Interior refuerza Ceuta con 500 agentes más y eleva a 2.100 el dispositivo ante la llamada a un salto masivo el 23-S
El Ministerio del Interior activa un despliegue extraordinario en el perímetro y en el espigón del Tarajal el mismo día en que Sánchez vuela a Nueva York, con los servicios de información siguiendo los mensajes que convocan una entrada masiva coincidiendo con las elecciones marroquíes.
El Ministerio del Interior ordena este lunes un refuerzo extraordinario del dispositivo fronterizo de Ceuta y suma alrededor de 500 efectivos más de Policía Nacional y Guardia Civil a los algo más de 1.600 que ya trabajan sobre el terreno desde el verano. El despliegue queda así por encima de los 2.100 agentes, el mayor de la ciudad autónoma desde el asalto de julio, y se concentra en el espigón del Tarajal, en Benzú y en los accesos al monte Hacho.
El refuerzo responde a los mensajes detectados por la Embajada de España en Rabat que convocan una entrada masiva el próximo 23 de septiembre, el mismo día en que Marruecos celebra sus elecciones legislativas a la Cámara de Representantes. Las fuerzas de seguridad marroquíes blindan desde el fin de semana su lado de la valla, y los servicios de información españoles vigilan los desplazamientos de población hacia la zona fronteriza sin que exista, por ahora, confirmación de un movimiento organizado.
El calendario es incómodo para el Gobierno: Pedro Sánchez despega hacia Nueva York a las 11:30 para la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU y no regresa hasta el día 24, justo la franja señalada por los llamamientos. El escenario más probable es que Interior anuncie el refuerzo antes del despegue del avión presidencial y que el ministro Fernando Grande-Marlaska reitere el mensaje de agosto: ninguno de los que entró de forma irregular se va a quedar.
Quedan flecos por cerrar. La Delegación del Gobierno todavía no concreta si activa el cierre nocturno del paso del Tarajal, y la petición de apoyo a Frontex sigue pendiente de respuesta en Bruselas. El riesgo de la predicción está ahí: si Marruecos ofrece garantías reservadas de contención electoral, el refuerzo puede quedarse en un ajuste discreto de turnos y no en un anuncio con cifras.
