Irán reduce a cero el tráfico en el Estrecho de Ormuz y Estados Unidos encadena su décima noche de ataques mientras Rubio deja abierta la vía diplomática
La Guardia Revolucionaria condiciona cualquier permiso de navegación al fin de las 'hostilidades', Washington lanza una nueva oleada de bombardeos y el secretario de Estado insiste en que la diplomacia sigue sobre la mesa pese a la muerte de dos militares estadounidenses en Jordania.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz se mantiene este lunes y el tránsito de buques por la principal ruta mundial de crudo cae prácticamente a cero. La Guardia Revolucionaria iraní repite que no emite permisos de navegación y que el cierre continúa "mientras persistan las acciones hostiles" de Estados Unidos, en una crisis que arranca con el bloqueo parcial del 28 de febrero y que se ha agravado en las últimas semanas.
En paralelo, las fuerzas estadounidenses encadenan una nueva noche de ataques —la décima consecutiva— para "castigar" a Teherán tras la muerte de dos militares en Jordania el viernes. El secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene el doble mensaje del fin de semana: presión militar sostenida, pero una puerta entreabierta a la negociación si Irán reabre el estrecho.
El desenlace inmediato es incierto: una desescalada rápida parece improbable con el pulso militar en marcha, pero la presión económica del cierre —que asfixia también a las exportaciones iraníes— y los contactos diplomáticos dejan abierta la posibilidad de un primer gesto en las próximas horas. El escenario más probable para hoy es la prolongación del bloqueo y de los bombardeos sin un acuerdo a la vista.
