Un petrolero navega por el estrecho de Ormuz, principal arteria del crudo mundial, en plena tensión entre Irán y Estados Unidos.

Irán y Estados Unidos reanudan el diálogo y reabren el estrecho de Ormuz pese a los ataques iraníes a Kuwait y Baréin del fin de semana

Tras los ataques con drones contra Kuwait y Baréin, las delegaciones retoman las conversaciones y prorrogan la exención de sanciones de 60 días; el tráfico de petroleros por Ormuz se reactiva y el Brent se mantiene en el entorno de los 73 dólares, lejos de los 93 de hace dos semanas.

Escenario probable de distensión sujeto a alta incertidumbre: los ataques del fin de semana conviven con señales de reapertura del estrecho y una exención de sanciones aún vigente.

Irán y Estados Unidos reanudan este lunes las conversaciones interrumpidas durante el fin de semana y acuerdan mantener abierto el estrecho de Ormuz, la principal arteria del crudo mundial, después de que Teherán amenazara con su cierre. El acercamiento se produce pese a los ataques con drones y misiles lanzados el domingo contra Kuwait y Baréin, que habían disparado la alarma en los mercados.

El entendimiento prolonga la exención de sanciones de 60 días concedida por Washington y permite que los petroleros reanuden el tránsito por el estrecho. La distensión se traslada de inmediato al precio del petróleo: el barril de Brent se estabiliza alrededor de los 73 dólares, muy por debajo de los 93 que llegó a marcar a mediados de junio en el pico de la crisis.

Ambas partes evitan, sin embargo, hablar de un acuerdo de paz definitivo. La tregua sigue siendo frágil y supeditada a que prosperen las próximas rondas negociadoras, en un escenario en el que cualquier nuevo incidente en el Golfo puede revertir la calma de los últimos días.