Irlanda asume la presidencia del Consejo de la UE y sitúa la competitividad y la ampliación como ejes de su semestre
Dublín releva a Chipre al frente del Consejo desde hoy y presenta un programa centrado en la competitividad industrial, la defensa y el impulso a la adhesión de Ucrania y los Balcanes.
Irlanda asume este 1 de julio la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea para el segundo semestre de 2026, tomando el testigo de Chipre. Dublín presenta un programa de trabajo que coloca la competitividad industrial, la defensa común y el avance del proceso de ampliación —con Ucrania y los Balcanes Occidentales en primer plano— como prioridades de un mandato que se extenderá hasta el 31 de diciembre.
El semestre irlandés arranca con varios expedientes abiertos sobre la mesa: la aplicación del nuevo marco de competitividad europea, las negociaciones presupuestarias y la respuesta comunitaria a las tensiones comerciales globales. La presidencia, que se ejerce en trío junto a Lituania y Grecia, tendrá que buscar equilibrios entre los Veintisiete en un momento de fragmentación política interna en varios Estados miembros.
Irlanda, que ejerce la presidencia por séptima vez en su historia, afronta el reto de mantener la unidad europea en materia de ayuda a Ucrania y de cerrar acuerdos en dosieres sensibles como la migración y la agenda verde, con la vista puesta en las cumbres previstas para el otoño.
