Las delegaciones se sientan de nuevo a la mesa en Ginebra para negociar las garantías de seguridad sobre Ucrania.

Kiev y Washington cierran un marco de garantias de seguridad que Moscu rechaza en la nueva ronda de Ginebra

La delegación estadounidense y la ucraniana pactan las lineas de un esquema de garantias de seguridad para un eventual alto el fuego, pero Rusia lo considera inaceptable y bloquea el avance. Europa observa con recelo la presión de Washington sobre Kiev para acelerar la negociación.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

El proceso de paz sobre Ucrania vive una jornada de choque. En la nueva ronda de contactos en Ginebra, los equipos negociadores de Estados Unidos y Ucrania cierran el armazón de un marco de garantias de seguridad que Kiev exige como condición para cualquier tregua, con Washington dispuesto a implicar a sus socios pero sin comprometer tropas propias. La delegación estadounidense, con los enviados de la Casa Blanca al frente, presenta el esquema como la via para desbloquear el conflicto.

La respuesta de Moscú es un no rotundo: el Kremlin rechaza las garantias planteadas y las presenta como una injerencia inaceptable, lo que congela de nuevo la negociación y aplaza cualquier anuncio de alto el fuego. Las capitales europeas, que temen quedar al margen de un acuerdo diseñado por Washington, reiteran que no habrá paz duradera sin su participación y sin garantias creibles para la seguridad del continente.

El pulso deja el escenario en el mismo punto de tensión de las últimas semanas: presión estadounidense para cerrar rápido, resistencia rusa a las condiciones y desconfianza europea. Sobre el terreno, los combates continúan mientras la diplomacia busca una formula que ninguna de las partes está dispuesta a firmar todavia.