Las aguas de Baleares rozan temperaturas de récord durante la ola de calor marina del Mediterráneo occidental.

La boya de Dragonera supera los 30 grados y el Mediterráneo occidental encadena una ola de calor marina de récord

Las aguas de Baleares registran anomalías de hasta cinco grados sobre lo normal para julio, con efectos en la fauna marina y en la intensidad de las tormentas de finales de verano.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

La boya de Dragonera, al oeste de Mallorca, supera este martes los 30 grados de temperatura superficial del agua, un valor extraordinario para la fecha que confirma una intensa ola de calor marina en el Mediterráneo occidental. Frente a las costas de Baleares y del este peninsular, las anomalías térmicas alcanzan los cuatro y cinco grados por encima de la media climática de julio.

Los oceanógrafos sitúan la intensidad del episodio entre los niveles alto y extremo de la escala de olas de calor marinas y advierten de que un mar tan cálido aporta energía y humedad extra a la atmósfera, un combustible que puede disparar tormentas y lluvias torrenciales a finales del verano. La sobretemperatura amenaza además a praderas de posidonia y a especies sensibles del litoral.

El fenómeno se solapa con la ola de calor terrestre y con una masa de polvo sahariano sobre el Mediterráneo, y encaja en la tendencia de récords encadenados que el mar registra desde la primavera, cuando las aguas de Baleares ya marcaron valores impropios de la estación.

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