
La Cámara italiana aprueba el Stabilicum en votación secreta con más de 210 síes y Meloni sella su nueva ley electoral
Los franchi tiratori no aparecen: la mayoría de centroderecha aguanta el escrutinio secreto pedido por PD, M5S y AVS y la reforma con premio de mayoría al 42% queda lista para la firma de Mattarella.
La Cámara de Diputados de Italia aprueba este jueves de forma definitiva el 'Stabilicum', la reforma electoral de Giorgia Meloni, con algo más de 210 votos a favor en el escrutinio secreto que arranca a partir de las 12.30. La mayoría de centroderecha resiste el último obstáculo que le quedaba —el voto secreto, terreno natural de los llamados franchi tiratori— y la ley pasa al Quirinale para su promulgación.
La predicción se apoya en la aritmética de los tres días previos. El Gobierno superó el martes las cuestiones de confianza sobre los artículos 1 y 2 con 226 y 227 síes, y el miércoles la del artículo 3 con 228 síes, 144 noes y 3 abstenciones. Incluso con una fuga de una quincena de diputados al amparo del secreto, el margen sobre la mayoría simple de los presentes es holgado.
Es la tercera lectura: la Cámara ya aprobó el texto el 16 de julio (217 síes) y el Senado lo modificó el 15 de septiembre, de modo que hoy los diputados solo se pronuncian sobre los cambios introducidos en Palazzo Madama. Si ganaran los noes, la reforma caería entera y Italia seguiría votando con el Rosatellum; nada en el comportamiento reciente de la Lega o de Forza Italia apunta a ese escenario.
La oposición, que forzó el voto secreto, ya ha anunciado que recurrirá la ley ante la Corte Constitucional por el premio de mayoría y la ausencia de preferencias. La batalla, por tanto, no termina hoy en Montecitorio: se traslada a los tribunales y a la campaña.
