La 'coalición de voluntarios' cierra el marco de garantías de seguridad para Ucrania, pero el Kremlin vuelve a enfriar la cumbre entre Putin y Zelenski
Los aliados europeos ultiman una fuerza de tranquilidad con tropas británicas y francesas y maniobras en Polonia, mientras Moscú tacha de nuevo de inaceptable una reunión de líderes y mantiene sus ataques con drones sobre Kiev.
La llamada coalición de voluntarios da un paso más y da por prácticamente cerrado el marco de garantías de seguridad para Ucrania, con un texto que Kiev y Washington describen como esencialmente listo y una protección de tipo Artículo 5 respaldada por Estados Unidos. El plan contempla una fuerza de tranquilidad con soldados británicos y franceses cuyo despliegue se ensaya estos días en unas maniobras en Polonia que prueban el mando, el control y la logística.
El obstáculo sigue siendo el mismo: el Kremlin. Moscú vuelve a calificar de inaceptable el envío de tropas occidentales y enfría cualquier fecha para la cumbre entre Vladímir Putin y Volodímir Zelenski que la Casa Blanca intenta orquestar, con Ginebra y Budapest todavía sobre la mesa como posibles sedes.
Sobre el terreno, la guerra no da respiro: la aviación rusa mantiene sus oleadas nocturnas de drones y misiles sobre Kiev, Járkov y Zaporiyia, y la defensa antiaérea ucraniana reivindica el derribo de la mayoría de los aparatos lanzados en las últimas horas, en una jornada de intensa actividad diplomática paralela en las cancillerías europeas.
