La confianza inversora Sentix repunta en julio hasta su mejor lectura del año y refuerza la apuesta por un recorte del BCE en otoño
El indicador de expectativas de la eurozona vuelve a terreno positivo y llega junto a unas ventas minoristas de mayo que confirman un consumo resistente pese a la inflación.
El índice Sentix de confianza inversora de la eurozona repunta en julio hasta su nivel más alto en lo que va de año y encadena una mejora que aleja los temores de estancamiento con los que arrancó el verano. La lectura, la primera referencia de peso de la semana, se apoya en un componente de expectativas que remonta con fuerza y en unas ventas minoristas de mayo que muestran a un consumo europeo más firme de lo previsto.
El dato alimenta la lectura de que el Banco Central Europeo dispone de margen para retomar la senda de bajadas de tipos después del verano, una vez que la inflación afloja hacia el entorno del 3%. Los inversores miran ya a las actas de la Reserva Federal previstas para el miércoles como próxima gran cita de la agenda.
Con todo, el escenario probable es de mejora moderada y no de euforia: persiste la cautela sobre el ciclo y sobre el impacto de los tipos aún elevados, de modo que el repunte del Sentix apuntala, más que dispara, las expectativas de un recorte del BCE en otoño.
