La Cremà cierra las Hogueras de Alicante con la palmera del Benacantil y una ocupación hotelera por encima del 90%
La quema de los monumentos pone fin a las fiestas de Sant Joan en una noche que llena la ciudad y deja los hoteles casi al completo.
Alicante despide las Hogueras de San Juan con la Cremà, el ritual que a medianoche reduce a cenizas los monumentos plantados por la ciudad. La palmera de fuego se lanza desde el monte Benacantil y, acto seguido, arde la hoguera oficial en la plaza del Ayuntamiento antes de que el fuego se extienda al resto de comisiones.
La ciudad cierra una semana de mascletàs, ofrenda y desfiles con una afluencia masiva: la hostelería alicantina alcanza una ocupación por encima del 90%, en línea con los mejores registros de las últimas ediciones del 20 al 24 de junio.
La predicción combina la tradición —la Cremà es el desenlace fijo de la fiesta— con el dato turístico: el tirón del puente y el buen tiempo apuntan a hoteles casi llenos, aunque la cifra exacta dependerá de las reservas de última hora.
