
La inflación de Estados Unidos baja al 3,3% en agosto pero la subyacente se atasca en el 3,1% y complica el recorte de la Fed
El IPC general modera una décima por el abaratamiento de la energía, aunque los aranceles mantienen la presión sobre bienes y servicios a cinco días de la reunión de la Reserva Federal.
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos publica un IPC de agosto que sitúa la inflación general en el 3,3% interanual, una décima por debajo del 3,4% de julio, gracias sobre todo al alivio en los precios de la energía. El dato encaja con lo que anticipaban los analistas y confirma que la desaceleración de los precios avanza a un ritmo lento.
La lectura que más preocupa es la subyacente, que excluye energía y alimentos frescos: se mantiene pegada al 3,1% interanual y avanza un 0,3% en el mes, reflejo de la presión persistente de los aranceles sobre bienes importados y de una inflación de servicios que no termina de ceder. Los mercados leen el conjunto como una señal ambigua que no despeja el camino a un recorte agresivo.
El informe llega a cinco días de la reunión de la Reserva Federal, que se pronuncia el 16 de septiembre. Con la inflación aún por encima del objetivo del 2% y un mercado laboral que da síntomas de enfriamiento, los inversores dan por hecho un recorte moderado de un cuarto de punto, pero descartan un gesto más contundente mientras la subyacente siga estancada.
