La cesta de la compra sigue tensionando los precios en la eurozona pese a la moderación de la energía.

La inflación de la eurozona afloja al 3,1% en junio en el avance que Eurostat publica hoy y da aire al BCE antes del verano

El dato adelantado del IPCA de la zona euro corrige una décima el 3,2% de mayo, con la energía como principal freno, y refuerza el discurso de paciencia de Fráncfort sobre los tipos.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

La inflación de la eurozona baja una décima hasta el 3,1% interanual en junio, según el indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo Armonizado que Eurostat publica este miércoles. El retroceso, empujado por la moderación de los precios energéticos tras el respiro del crudo, deja la tasa todavía por encima del objetivo del 2% del Banco Central Europeo pero rompe con la resistencia de los últimos meses.

El dato llega en un momento delicado para el BCE, que ha optado por mantener los tipos a la espera de confirmar que la desinflación se consolida. Una lectura a la baja rebaja la presión para nuevas subidas y respalda a los consejeros partidarios de esperar antes de mover el precio del dinero, mientras la subyacente sigue vigilada de cerca por su rigidez en los servicios.

Para España, que cerró junio con un IPC adelantado en el 3,2%, el pulso europeo confirma que el proceso de moderación avanza despacio y de forma desigual entre los socios del euro, con Alemania y Francia marcando el tono del conjunto.