Una clienta revisa precios en un supermercado europeo
Una clienta compara precios en un supermercado de Fráncfort el día en que Eurostat confirma el repunte de la inflación.

La inflación de la eurozona escala al 3,6% en septiembre y marca su nivel más alto desde 2023

El dato adelantado de Eurostat confirma el repunte que anticiparon Alemania, Francia, Italia y España, empujado por la energía, y la subyacente sube al 2,5%.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

Eurostat publica a las 11.00 su estimación adelantada del IPC armonizado de septiembre y sitúa la inflación interanual de la eurozona en el 3,6%, cuatro décimas por encima del 3,2% de agosto. Es el registro más alto desde finales de 2023 y coincide con el consenso de los analistas, que habían corregido al alza sus previsiones tras conocer los datos nacionales.

La energía vuelve a ser el motor del repunte. El encarecimiento del petróleo y del gas derivado del conflicto en Oriente Próximo se traslada a carburantes y facturas, y arrastra a los servicios. La tasa subyacente, sin energía ni alimentos frescos, avanza una décima, hasta el 2,5%, lo que indica que el contagio al resto de la cesta es todavía moderado.

Las cifras publicadas esta semana por Alemania, Francia, Italia y España, todas por encima de lo esperado, apuntan en esa dirección. Las proyecciones de septiembre del BCE ya situaban el pico de la inflación en el 3,6% en el cuarto trimestre, de modo que el dato adelanta ese máximo un trimestre.

El escenario tiene un margen de error de varias décimas: un efecto base más intenso en la energía o una moderación de los alimentos podrían dejar la tasa en el 3,4% o 3,5%. Lo que sí parece claro es la tendencia al alza, que complica el debate sobre los tipos en la reunión de octubre del BCE.

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