Clienta ante una estantería de supermercado observando etiquetas de precios.
Una compradora revisa los precios en el lineal de un supermercado, con la energía de nuevo tensionando la cesta.

La inflación de la eurozona repunta al 2,1% en julio por el rebote del petróleo tras la ruptura de la tregua con Irán

El dato adelantado de Eurostat rompe la moderación del inicio de año: la energía tira de los precios al alza mientras la subyacente aguanta cerca del 2,4% y complica el mensaje del BCE de cara a septiembre.

Escenario probable del avance de Eurostat; el nivel exacto y la subyacente son la incógnita del día.

Eurostat publica hoy el avance del índice de precios de consumo armonizado (IPCA) de julio y la cifra sube hasta el 2,1% interanual, una décima por encima del mes anterior. Detrás del repunte está el encarecimiento de la energía después de que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán saltara por los aires en julio y devolviera la tensión al mercado del crudo, un factor que ya había dejado un respiro puntual en el dato de junio.

La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, se mantiene más firme en el entorno del 2,4%, la señal que de verdad vigila el Banco Central Europeo. El caso español ilustra la tendencia: el IPC nacional se ha disparado en julio hasta el 3,5%, tres décimas más que en junio, arrastrado por los combustibles.

El pronóstico de El Diario Futuro es que la lectura refuerza la cautela del BCE y aleja cualquier recorte inmediato de tipos. Queda por ver si el dato final confirma el 2,1% o si la subyacente sorprende, la variable que marcará el tono de la reunión de septiembre.

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