Una clienta revisa los precios en un supermercado, el día en que Eurostat publica el dato adelantado de inflación de la eurozona.

La inflación de la eurozona repunta al 3,1% en mayo por la energía y aleja la bajada de tipos del BCE

El dato adelantado que publica Eurostat sitúa los precios una décima por encima de abril, presionados por la factura energética ligada al conflicto en Oriente Próximo, y refuerza el tono duro de los halcones del banco central.

Escenario probable: la presión energética apunta a un ligero repunte, aunque la moderación de la subyacente mantiene abierta la cifra final.

La inflación de la eurozona vuelve a tensarse en mayo. El indicador adelantado del IPC armonizado que difunde Eurostat sube hasta el 3,1% interanual, una décima por encima del 3% de abril, arrastrado de nuevo por el encarecimiento de la energía en un contexto marcado por las tensiones en Oriente Próximo. El dato se conoce después de que el avance del INE situara la inflación armonizada española en el 3,6%.

El repunte complica el debate dentro del Banco Central Europeo, donde voces como las de Isabel Schnabel y Philip Lane han deslizado que una próxima subida de tipos no está descartada. Con la inflación lejos del objetivo del 2%, el escenario de una rebaja inmediata del precio del dinero pierde fuelle de cara a la reunión de junio.

La subyacente, que excluye energía y alimentos frescos, se mantiene más contenida, lo que deja margen para la interpretación. De ahí que el pronóstico de un repunte hasta el 3,1% conserve una probabilidad ajustada.