La inflación de la eurozona se confirma en el 2,8% en junio, cuatro décimas menos que en mayo, y refuerza la pausa del BCE
Eurostat ratifica el dato adelantado y sitúa la tasa interanual en el 2,8%, con la energía moderándose al 8,7% y los servicios en el 3,2%; la subyacente aguanta y da margen al Banco Central Europeo para mantener los tipos en su reunión del 23 de julio.
Eurostat publica este viernes el dato final de inflación de la eurozona de junio y confirma la lectura adelantada: los precios suben un 2,8% interanual, cuatro décimas menos que el 3,2% de mayo. La moderación devuelve el índice muy cerca del objetivo del 2% del Banco Central Europeo tras los repuntes de la primavera.
El desglose confirma que la energía sigue siendo el gran componente inflacionista, aunque rebaja su tasa hasta el 8,7% desde el 10,8% de mayo. Los servicios se enfrían al 3,2%, la alimentación, alcohol y tabaco al 1,6% y los bienes industriales no energéticos se mantienen en el 0,9%. La inflación subyacente se sostiene sin sobresaltos.
El dato llega a menos de una semana de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE del 23 de julio. Con la inflación en descenso pero los servicios todavía tensos, el escenario probable es que Fráncfort mantenga los tipos sin cambios y aplace cualquier movimiento al otoño, a la espera de confirmar que la desinflación se consolida.
