
La inflación de Turquía se modera al 31% en julio y allana una nueva bajada de tipos del banco central
El dato encadena varios meses de descenso gracias a la desaceleración de vivienda y transporte y refuerza la hoja de ruta de recortes graduales de la autoridad monetaria de Ankara.
El Instituto de Estadística de Turquía publica el IPC de julio y confirma la senda de moderación: la inflación interanual afloja hasta el entorno del 31%, por debajo del 32,1% de junio, y marca su nivel más bajo en varios meses. La subida mensual se contiene alrededor del 2%, con un menor tirón en los capítulos de vivienda y transporte, los que más presionaban el índice.
El dato despeja el camino para que el banco central mantenga su ciclo de recortes de tipos tras el endurecimiento extremo de los últimos años, siempre bajo la vigilancia sobre la lira. La autoridad monetaria ha condicionado cada nueva rebaja a la confirmación de que los precios siguen desacelerándose, y una cifra en línea con lo previsto refuerza esa estrategia.
Turquía sigue así conviviendo con una inflación de dos dígitos, muy alejada de los estándares europeos, pero la tendencia descendente da oxígeno al Gobierno y a un consumo golpeado por la pérdida de poder adquisitivo. El foco se traslada ahora a la próxima reunión del comité de política monetaria.
