Una compradora revisa las etiquetas en un supermercado mientras la inflación se resiste a bajar del 3%.

La inflación se estanca en el 3,2% en junio pese al respiro del crudo y la subyacente cede al 2,9% en el dato que el INE publica hoy

El indicador adelantado del IPC repite la tasa de mayo y deja la subyacente en su nivel más bajo del año, una señal mixta que complica el relato de moderación de precios del Gobierno antes del verano.

Predicción del dato adelantado que el INE difunde esta misma mañana; la cifra final se confirma el mes que viene.

El Instituto Nacional de Estadística sitúa la inflación adelantada de junio en el 3,2% interanual, la misma cifra que en mayo, y rebaja una décima la subyacente —la que excluye energía y alimentos frescos— hasta el 2,9%. El IPC armonizado se mantiene en el 3,6%, con un avance mensual del 0,6% empujado todavía por la factura energética.

El estancamiento confirma que el alivio del precio del petróleo tras la apertura del estrecho de Ormuz aún no llega al bolsillo: la energía sigue tirando al alza mientras la cesta de la compra y los servicios turísticos de temporada amortiguan la caída. Es la cuarta lectura consecutiva por encima del 3%, lejos del objetivo del 2% del BCE.

El dato llega en plena negociación del techo de gasto y refuerza el argumento del Banco de España para no dar por descontada una nueva relajación monetaria. Para los hogares, supone un verano con la luz y los carburantes todavía caros pese a la tregua geopolítica.