La luna nueva del eclipse regala la mejor noche de Perseidas en años: los cielos sin luna dejan más de 100 meteoros por hora en los observatorios oscuros
La lluvia de estrellas alcanza su máximo la madrugada del 12 al 13 de agosto sin interferencia lunar, justo tras el eclipse total, con tasas de más de un centenar de meteoros por hora lejos de la contaminación lumínica.
La lluvia de estrellas de las Perseidas alcanza su máximo la madrugada del 12 al 13 de agosto en condiciones excepcionales: la misma luna nueva que hace posible el eclipse total de la tarde deja el cielo nocturno sin brillo lunar, de modo que ni siquiera los meteoros más débiles quedan ocultos. En los cielos oscuros, lejos de las ciudades, la tasa horaria cenital supera el centenar de meteoros, un espectáculo que muy pocas veces coincide con noches tan negras.
El radiante, en la constelación de Perseo, gana altura sobre el horizonte a partir de la medianoche y ofrece las mejores vistas en la segunda mitad de la noche. Los astrónomos recomiendan buscar puntos alejados de la contaminación lumínica, dejar que la vista se adapte a la oscuridad durante unos minutos y observar a simple vista, sin telescopio, para abarcar la mayor porción de cielo posible en una jornada astronómica irrepetible que encadena eclipse y Perseidas.
