
La marcha por la vivienda llena Cibeles: la Delegación del Gobierno cifra en 60.000 los manifestantes y el Sindicato de Inquilinas pone fecha a la huelga general
Las cuatro columnas que salen de Atocha, Emilio Castelar, La Princesa y Plaza de España confluyen ante el Ayuntamiento un día después de que el Congreso tumbe los decretos, y los convocantes anuncian el calendario de la huelga desde el escenario.
Madrid vive este sábado la mayor protesta por la vivienda del ciclo abierto con el desalojo de Maricarmen y la acampada de Sol. Las cuatro columnas convocadas por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas arrancan a las 12.00 y llegan escalonadamente a Cibeles, donde la Delegación del Gobierno cifra la asistencia en unas 60.000 personas, mientras los organizadores elevan la cifra por encima de las 250.000.
La lectura del manifiesto se convierte en el momento político de la jornada: el Sindicato de Inquilinas anuncia desde el escenario una fecha concreta para la huelga general por la vivienda y emplaza a CCOO y UGT a sumarse. Los grandes sindicatos, que estudian el encaje legal de un paro con 'precisión quirúrgica', se limitan a respaldar la movilización sin comprometer todavía una convocatoria formal.
La marcha llega 24 horas después de que el Pleno del Congreso rechace los dos decretos de vivienda con los votos de PP, Vox y Junts, y en pleno periodo de reflexión de Pedro Sánchez sobre un adelanto electoral. En Moncloa y en Ferraz se sigue con atención la fuerza de la calle: varios dirigentes socialistas sostienen que una protesta masiva refuerza la idea de unas elecciones planteadas como 'referéndum sobre la vivienda'.
La previsión es que la jornada transcurra sin incidentes graves, aunque la cola de la manifestación tarda más de dos horas en vaciar el Paseo del Prado y parte de los asistentes se dirige después a Sol, donde la acampada decide mantenerse pese a la retirada progresiva de una parte del Sindicato de Inquilinas.
