
La misión de los enviados de Trump en Moscú termina sin alto el fuego pero pacta un nuevo canje de prisioneros con Ucrania
Steve Witkoff y Jared Kushner no logran arrancar una tregua al Kremlin en la reanudación de las conversaciones, pero cierran un intercambio de prisioneros y el compromiso de mantener el diálogo en las próximas semanas.
La reanudación de las negociaciones sobre Ucrania, estancadas desde febrero, concluye este sábado sin el alto el fuego que perseguía la Casa Blanca. Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner salen de Moscú sin un acuerdo de tregua, después de una jornada de contactos en la que el Kremlin mantiene sus exigencias territoriales y de seguridad como condición para cualquier armisticio.
Pese al bloqueo de fondo, ambas partes escenifican un gesto de distensión con el anuncio de un nuevo canje de prisioneros y el compromiso de dar continuidad al diálogo en las próximas semanas. Washington presenta el encuentro como un paso para mantener viva la vía negociadora, mientras Kiev insiste en que ninguna solución puede pasar por reconocer la anexión de territorio ocupado.
El resultado deja la iniciativa diplomática en un punto intermedio: sin el avance decisivo que reclamaba el presidente estadounidense, pero también sin una ruptura que dé por muertas las conversaciones, en un pulso que se prolonga ya durante meses sin una salida clara sobre el terreno.
