Mark Rutte comparece en la cumbre de la OTAN en Ankara junto a las banderas de los aliados.

La OTAN sella en Ankara el compromiso del 5% del PIB para 2035 y arranca a España un plan con hitos verificables

La cumbre respalda la meta que impulsa Rutte, blinda el apoyo militar a Ucrania y anuncia contratos industriales por decenas de miles de millones; Sánchez acepta una senda con revisiones anuales pese a mantener sus reservas sobre la cifra.

Predicción sobre el contenido del comunicado y la posición española en la cumbre; el marco (5% para 2035, planes nacionales, contratos industriales) está confirmado, el desenlace de la negociación no.

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica cierran en Ankara la primera jornada de su cumbre con un comunicado que ratifica el objetivo de destinar el 5% del PIB a defensa y seguridad antes de 2035 y exige a cada aliado un plan nacional "claro, concreto y creíble" con hitos revisables cada año. El secretario general, Mark Rutte, presenta los primeros planes remitidos como "impresionantes" y advierte de que ahora toca convertir el gasto en capacidades reales, producción industrial y un reparto más equilibrado de las cargas.

España, el socio más reticente a la cifra, evita el choque abierto: Pedro Sánchez suscribe el texto a cambio de que la senda distinga entre gasto militar puro y seguridad en sentido amplio y de que el cumplimiento se mida por capacidades y no solo por porcentaje. Rutte, que días antes avisó de que la Alianza tiene "medios" para presionar a los rezagados, da por encarrilado el compromiso de todos los aliados.

La cumbre deja además un paquete de contratos para la base industrial de defensa por decenas de miles de millones de euros y una reafirmación del apoyo a Ucrania, que sigue como uno de los tres ejes de la reunión junto al aumento de la inversión y el refuerzo de la producción europea. El encuentro se prolonga este miércoles con la agenda sobre el flanco sur y la industria.