Vecinos y turistas se refrescan en una fuente del centro mientras los termómetros rozan los 40°C en el primer día de la ola de calor.

La primera ola de calor del verano deja máximas de 40°C en los valles del sur y activa avisos en una treintena de provincias

La irrupción de una masa de aire sahariano dispara los termómetros desde este sábado; la AEMET sitúa el pico el martes 23, con registros próximos a los 44°C en las depresiones del Guadalquivir y del Ebro.

Predicción basada en la previsión vigente de la AEMET y los modelos de aire sahariano; la intensidad y el alcance exactos de los avisos pueden variar.

Una dorsal anticiclónica anclada sobre Europa occidental y el descuelgue de una vaguada al oeste de la península impulsan aire muy cálido y seco hacia el interior, en el arranque de la primera ola de calor del verano. La AEMET mantiene activos avisos por altas temperaturas en torno a una treintena de provincias, con valores que rondan los 40°C en los valles del Tajo, el Guadiana y el Guadalquivir y entre 38 y 40°C en el valle del Ebro.

El episodio no da tregua por la noche: en buena parte del cuadrante sur y en el litoral mediterráneo las mínimas no bajan de los 20°C, lo que prolonga el estrés térmico. Los servicios de salud pública recuerdan las recomendaciones habituales —hidratación, sombra y vigilancia de personas mayores y enfermos crónicos— ante el primer gran golpe de calor de la temporada.

Los modelos apuntan a que el ascenso térmico continúa los próximos días y alcanza su punto álgido el martes 23, cuando algunas estaciones del interior andaluz podrían acercarse a los 44°C. El calor coincide con el primer fin de semana de grandes desplazamientos, lo que multiplica el riesgo en carretera y en las actividades al aire libre.