Efectivos de la UME y brigadas forestales trabajan contra las llamas en una ladera calcinada mientras un helicóptero descarga agua sobre el frente.

La superficie calcinada en 2026 rebasa las 220.000 hectáreas, récord del siglo, y Sánchez emplaza a PP y autonomías a un pacto de Estado contra el fuego

El balance de la ola de incendios sitúa 2026 como el peor año del siglo en España: más de seis veces la superficie quemada en 2025. El Gobierno amplía la declaración de zona gravemente afectada y convoca a comunidades y oposición para blindar por ley la respuesta a la emergencia climática.

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El fuego deja un verano sin precedentes. El recuento de superficie arrasada en lo que va de 2026 supera las 220.000 hectáreas, la peor cifra del siglo y más de seis veces la de todo 2025, con focos que siguen dando trabajo a los servicios de extinción en León, Zamora, Ourense, Cáceres y Huelva. La Unidad Militar de Emergencias mantiene desplegados a centenares de efectivos y decenas de medios aéreos que aprovechan las primeras horas del día, cuando el viento y la temperatura dan una tregua.

Pedro Sánchez traslada de nuevo su reconocimiento a la UME y a los servicios de emergencia y sube el tono político: reclama un pacto de Estado frente a la emergencia climática y emplaza al Partido Popular y a las comunidades autónomas a sentarse a negociarlo. El Ejecutivo amplía la relación de municipios declarados zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, el paraguas legal que activa ayudas directas, exenciones fiscales y anticipos a los damnificados.

La oposición replica que la prioridad es reforzar los medios de extinción y la prevención durante todo el año, no solo en campaña estival, y traslada la discusión al terreno de la gestión autonómica. Con la reincorporación política a la vuelta de la esquina, los incendios se perfilan como el primer gran choque del nuevo curso, con el clima y el reparto de competencias entre Estado y comunidades como telón de fondo.