
La tregua entre Israel e Irán resiste un día más pese a los ataques cruzados con EE.UU. y Washington asegura tener 'muy cerca' un acuerdo que rebaja la tensión en Ormuz
Netanyahu mantiene la suspensión de los bombardeos y la Administración Trump da por encarrilado un pacto con Teherán pese al último intercambio de fuego cerca del estrecho de Ormuz; el frágil alto el fuego de abril aguanta a la espera de una nueva ronda negociadora.
La frágil tregua en Oriente Próximo aguanta un día más pese al intercambio de ataques de los últimos días entre Estados Unidos e Irán en torno al estrecho de Ormuz. Benjamin Netanyahu mantiene suspendidos los bombardeos israelíes sobre territorio iraní y, desde Washington, el vicepresidente J. D. Vance insiste en que la Administración está "muy cerca" de cerrar un acuerdo que estabilice la zona.
El último episodio de escalada —con ataques estadounidenses contra sistemas de defensa aérea, estaciones de control y radares iraníes— pone a prueba unas negociaciones que, según fuentes de la Casa Blanca, siguen su curso. Teherán transmite que no tiene "ningún problema" en avanzar en las conversaciones siempre que perciba honestidad en la parte estadounidense, lo que abre la puerta a una nueva ronda en los próximos días.
El riesgo de un incidente que dinamite el proceso sigue siendo alto: cada nuevo ataque amenaza con descarrilar un alto el fuego que arrancó en abril y que se sostiene sobre equilibrios precarios. La cotización del crudo y la seguridad del tráfico marítimo por Ormuz dependen de que la calma se imponga sobre las represalias.
