
La UE cede a Sánchez y convoca un Consejo extraordinario sobre Ceuta con un fondo de emergencia de 500 millones mientras Italia y Francia retiran los controles en la frontera con España
Bruselas rebaja el pulso con Moncloa y activa el mecanismo de solidaridad: un paquete de 500 millones para el refuerzo del perímetro y el retorno acelerado, y el fin de los controles que Roma y París impusieron esta semana.
La Comisión Europea da marcha atrás en su choque con Pedro Sánchez y acepta convocar un Consejo extraordinario de ministros de Interior sobre la crisis de Ceuta, después de que el presidente español denunciara por carta la reacción "egoísta e ilegal" de varios socios ante la avalancha de la última semana. Bruselas pone sobre la mesa un fondo de emergencia de 500 millones de euros para reforzar el perímetro fronterizo, atender a los migrantes y financiar las devoluciones acordadas con Rabat.
El giro llega acompañado de un gesto político: Italia y Francia levantan los controles temporales que habían activado en sus fronteras con España, una medida que Moncloa consideraba una respuesta desleal y contraria al espacio Schengen. El ministro del Interior francés retira las inspecciones reforzadas y Roma da por superado el dispositivo excepcional.
El grueso de los entre 50.000 y 60.000 migrantes que intentaron cruzar ya ha regresado a Marruecos, según fuentes españolas, mientras la cifra de fallecidos se mantiene como el balance más grave desde el asalto de 2021. El Gobierno presenta el acuerdo como un respaldo europeo a su tesis de que Ceuta y Melilla son frontera sur de toda la Unión, no solo de España.
