León XIV reúne a millón y medio de fieles en la misa del Corpus en Cibeles y lanza un llamamiento por la paz en Ucrania y Tierra Santa
El papa preside a las 10:00 la eucaristía multitudinaria en la plaza de Cibeles, acto central de su visita a Madrid, y encabeza la procesión del Corpus por el paseo del Prado ante una marea de peregrinos.
La plaza de Cibeles se convierte en un altar al aire libre para la celebración más concurrida del pontificado de León XIV en España. La organización cifra en torno al millón y medio el número de personas que sigue la misa del Corpus Christi desde la propia plaza y los bulevares del paseo del Prado y la Castellana, habilitados con pantallas gigantes para una jornada de calor que arranca a primera hora.
En la homilía, el pontífice dedica sus palabras a los más pobres y reclama un alto el fuego "sin más demoras" en Ucrania y Tierra Santa, en una intervención que la Conferencia Episcopal traslada como el mensaje político-espiritual de toda la visita. Tras la eucaristía, León XIV encabeza la procesión del Santísimo y bendice a los fieles desde el papamóvil camino de la Almudena.
El acto obliga al mayor despliegue de seguridad del año en la capital, con un perímetro cerrado entre Atocha y Colón y miles de voluntarios. Por la tarde, el Papa se reúne con representantes de la cultura, la economía y el deporte antes de cerrar su segunda jornada madrileña.
