
Los Reyes presiden un desfile del 12-O marcado por la precampaña: pitos a Sánchez en la tribuna y el asiento de Abascal, vacío por segundo año
La Fiesta Nacional reúne en el Paseo del Prado a los Reyes, al Gobierno y a Feijóo a 48 días del 29-N; el presidente escucha gritos de "dimisión" a su llegada, como en ediciones anteriores, y el líder de Vox celebra la jornada en Ceuta.
El desfile de las Fuerzas Armadas arranca a las 11:00 en el eje Prado-Recoletos, presidido por Felipe VI y la reina Letizia, con la princesa Leonor y la infanta Sofía en la tribuna. Es el último gran acto institucional antes de que la campaña de las generales del 29 de noviembre arranque de verdad, y la imagen de la jornada es política: Pedro Sánchez recibe pitos y gritos de "dimisión" de parte del público congregado junto a la tribuna, una escena que se repite casi todos los años desde 2018 y que esta vez llega con la convocatoria electoral recién firmada.
La silla de Santiago Abascal vuelve a quedar vacía. El líder de Vox, que ya faltó en 2025 para no coincidir con Sánchez, celebra la Hispanidad en Ceuta junto a Jordan Bardella, lo que convierte su ausencia en un mensaje de campaña. Alberto Núñez Feijóo sí acude y saluda a los Reyes, en un día en el que el PP ha pedido "movilización máxima" a sus barones.
En el plano militar, la Patrulla Águila abre el desfile aéreo con la estela rojigualda y los contingentes aliados ocupan un lugar destacado en un año de tensión con Marruecos por la crisis migratoria de Ceuta. La recepción posterior en el Palacio Real es el otro escenario a vigilar: el corrillo de los Reyes con los líderes políticos es el primer cara a cara de la precampaña.
El escenario es muy probable porque el acto está confirmado y los pitos al presidente son un patrón estable, pero su intensidad depende de la afluencia y de la ubicación del público; un tono más contenido que en otras ediciones también es posible.
