
Meliá completa hoy su salida de Cuba y cede al grupo militar Gaviota el control de sus 34 hoteles tras 35 años en la isla
La hotelera cesa toda su gestión a través de la filial portuguesa Ilha Bela por el bloqueo de EE. UU. a GAESA; los cerca de 14.000 alojamientos quedan bajo operador cubano y el grupo asume el impacto contable.
Meliá Hotels International cierra este viernes de forma definitiva más de tres décadas de actividad en Cuba. La compañía mallorquina cesa la gestión y comercialización de la totalidad de sus establecimientos en la isla —hasta 34 hoteles y alrededor de 14.000 habitaciones— a través de su filial portuguesa Ilha Bela Gestão e Turismo, culminando el repliegue iniciado el 3 de junio con la retirada de los primeros 15 hoteles.
La retirada responde al endurecimiento de las sanciones estadounidenses: la orden ejecutiva 14404 firmada por Donald Trump el 1 de mayo designó al conglomerado militar GAESA como entidad sancionada, y la ampliación del 13 de julio alcanzó al Ministerio de Turismo cubano y a otras nueve entidades estatales. Sin margen legal para seguir operando, la cadena traspasa la explotación de los complejos al grupo estatal Gaviota, brazo turístico de las Fuerzas Armadas.
El adiós deja a Cuba sin uno de sus principales socios turísticos internacionales en plena caída de la llegada de viajeros y obliga a Meliá a reflejar el deterioro en sus cuentas, aunque la compañía subraya que la isla tenía ya un peso menor en su negocio global.
