Los reporteros esperan a la salida del encuentro entre el enviado estadounidense y el primer ministro israelí en Jerusalén.

Netanyahu rechaza el plan de quince puntos de Trump y condiciona la retirada de Gaza al desarme total de Hamás

Tras más de cuatro horas de reunión con el enviado Jared Kushner en Jerusalén, el primer ministro israelí mantiene su veto al alto el fuego respaldado por Washington y avisa de que no habrá repliegue mientras Hamás conserve las armas.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

La ofensiva diplomática de la Casa Blanca choca de nuevo con el muro de Jerusalén. Benjamin Netanyahu recibe al enviado especial estadounidense Jared Kushner durante más de cuatro horas y sale del encuentro sin ceder: rechaza el plan de quince puntos que impulsa Donald Trump y condiciona cualquier retirada de las tropas israelíes de Gaza al desarme completo de Hamás.

Kushner desliza que el grupo islamista podría entregar las armas en breve, pero admite que Estados Unidos respaldaría nuevas operaciones militares israelíes si eso no ocurre. El mensaje deja el acuerdo en punto muerto y devuelve la iniciativa al terreno militar justo cuando las capitales árabes —Egipto, Jordania, Emiratos, Qatar y Turquía— culpan a Israel de dinamitar la hoja de ruta.

El bloqueo agrava la presión sobre una tregua que ya cruje: los bombardeos israelíes sobre el sur de Líbano dejan víctimas mortales y erosionan el alto el fuego pactado en junio. Sin gesto israelí a la vista, la mediación estadounidense encara otra jornada sin el anuncio de avance que Washington buscaba escenificar.