Rusia castiga de nuevo el puerto de Odesa con un enjambre de drones y aparca la cumbre con Zelenski
Moscú golpea terminales de grano y buques en el mar Negro tras rechazar la moratoria propuesta por Kiev, mientras el Kremlin vuelve a enfriar cualquier fecha para un encuentro entre Putin y Zelenski.
Rusia vuelve a lanzar sobre Odesa una oleada nocturna de drones Shahed y misiles que alcanza terminales portuarias y embarcaciones en el mar Negro, en la línea de los ataques de los últimos días contra la infraestructura de exportación de grano ucraniana. La ofensiva llega después de que Moscú rechazara la propuesta de Kiev de declarar una moratoria a las operaciones marítimas y como réplica al golpe ucraniano contra la base naval de Novorossiisk.
El bombardeo daña graneleros y buques cisterna e interrumpe de nuevo la actividad de uno de los principales corredores logísticos del país, con las defensas antiaéreas ucranianas derribando parte de los aparatos pero incapaces de blindar por completo la ciudad. La escalada cruzada mantiene la guerra en su fase más intensa sobre el mar Negro.
En el plano diplomático, el Kremlin vuelve a enfriar las expectativas y no fija fecha para la anunciada cumbre entre Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, que condiciona a avances previos imposibles a corto plazo. La 'coalición de voluntarios' europea sigue perfilando garantías de seguridad para Kiev sin que Moscú mueva su posición.
