Kyiv conmemora su Día de la Independencia entre cortes de luz y el humo de los ataques nocturnos, con una gran bandera nacional desplegada en el centro de la ciudad.

Rusia castiga el 35º Día de la Independencia de Ucrania con una de las mayores oleadas de drones y misiles de la guerra sobre Kyiv

Zelenski responde con un discurso desafiante desde una capital a oscuras por los cortes de luz y agradece el respaldo de los líderes europeos que arropan la efeméride.

Escenario probable en una fecha de alto valor simbólico; un intercambio de prisioneros o una jornada más contenida rebajarían el pronóstico.

Ucrania conmemora los 35 años de su independencia de la Unión Soviética bajo el peor de los escenarios: Rusia marca la fecha con un ataque combinado de centenares de drones Shahed y misiles de crucero que sacude Kyiv de madrugada y golpea también Járkov, Dnipró y varias regiones del centro y el este. Las defensas antiaéreas trabajan durante horas y la capital amanece con columnas de humo, cortes de electricidad por barrios y estaciones de metro convertidas de nuevo en refugios.

El presidente Volodímir Zelenski convierte el aniversario en un acto de desafío. En su intervención reivindica la resistencia del país en el quinto año de guerra, insiste en que no habrá paz que pase por reconocer las anexiones rusas y agradece la presencia de dirigentes europeos que viajan a Kyiv para acompañar la celebración. El Consejo de Seguridad de la ONU aborda la ofensiva en una sesión convocada para coincidir con la efeméride, sin visos de acuerdo por el bloqueo ruso.

La jornada llega tras semanas de intercambios de prisioneros —el último, de más de doscientos combatientes por bando— que siguen siendo casi el único cauce de cooperación entre Moscú y Kyiv, con las negociaciones de alto el fuego estancadas después de las breves treguas de primavera. El balance de víctimas y daños en infraestructura energética será, previsiblemente, el termómetro de una ofensiva pensada para empañar el símbolo.