Rusia castiga Ucrania con más de 300 drones en una nueva noche de bombardeos y Kiev responde golpeando una refinería en la región de Volgogrado
La defensa antiaérea ucraniana derriba la mayoría de los aparatos, pero los impactos dejan víctimas y cortes de suministro, mientras Moscú mantiene aparcada cualquier negociación hasta controlar todo el Donbás.
Rusia lanza sobre Ucrania una nueva oleada de más de 300 drones y varios misiles durante la madrugada, en una de las noches más intensas de las últimas semanas. La Fuerza Aérea ucraniana asegura haber neutralizado la mayor parte de los aparatos, aunque los impactos provocan víctimas, incendios y daños en infraestructuras energéticas de varias regiones.
En respuesta, las fuerzas ucranianas atacan con drones de largo alcance una refinería y objetivos militares en territorio ruso, entre ellos instalaciones en la región de Volgogrado, prolongando la campaña contra el sistema de refino que sostiene la maquinaria de guerra del Kremlin.
El intercambio de golpes a distancia se produce con las negociaciones de paz congeladas desde hace meses. Putin condiciona cualquier alto el fuego a la toma completa del Donbás, una ofensiva estancada, mientras Kiev reclama a sus socios occidentales más sistemas de defensa aérea para proteger las ciudades.
